Consciencia

¿Cómo nutrir la vida?

Cómo nutrir la vida

No solo se trata del alimento físico, sino también de la conexión con lo que es nutritivo para nuestro interior: Hablemos de cómo nutrir la vida...

 
La nutrición, uno de los aspectos fundamentales para la supervivencia. No solo se trata del alimento físico, sino también de la conexión con lo que es nutritivo para nuestras emociones, para nuestra mente y para nuestro espíritu.
 
Nutrirnos es la base del amor propio, es una responsabilidad primordial con nosotros mismos y con la vida, es la mejor forma de estar presentes, conscientes y vibrantes.
 
Sé que muchas personas como yo, han pasado la vida creyendo que las cosas externas, lo que tenemos, lo que logramos o nuestras relaciones nos darán lo que necesitamos. Y cómo parte de esa misma dinámica, esperando llenarnos, ser reconocidos, aceptados y amados, olvidamos priorizarnos viviendo desde el tener que cumplir, que hacer, que quedar bien, que estar siempre disponibles, con la dificultad de decir no, y el miedo a ser juzgados.
 
Ha sido un gran proceso para mí el dejar esa creencia de que pensar en mí es ser egoísta. Aprendí que todo estaba primero antes que yo, tal vez me hacía más buena eso de dar sin pensar en mí y tal vez inconscientemente creía que así sería más amada, aceptada, incluida o protegida.
 
Reconocernos, ver y honrar nuestras necesidades nos lleva a hacernos cargo de nuestra vida. Nutrirnos es volver la mirada a nosotros, es reconocernos en el amor propio, en la certeza de que no necesitamos hacer nada para ser amados, pues es el amor la fuerza que crea y que somos.
 
Hacernos cargo de nosotros mismos a través de la nutrición, es reconocer amorosamente que cuando nos damos, realmente podemos estar disponibles para ser y para compartir.
 
 
Hay un cristal esencial para el trabajo con la nutrición, un cristal de conexión profunda con la tierra: el jaspe rojo. Este cristal es considerado por los nativos americanos como la sangre de la tierra.
 
  • Es un cristal de conexión profunda con la nutrición, con la conciencia de que la tierra nos sostiene y nos da todo lo que necesitamos y de que si no nos damos primero no podemos conectarnos con la vida ni recibirla completamente.
  • Nos acompaña a reconocer la forma en la que nos estamos nutriendo a todos los niveles.
  • Nos ayuda a ponernos como una prioridad, viendo y honrando nuestras verdaderas necesidades.
  • Nos anima a darle tiempo y espacio a lo que nos hace bien en la vida.
  • Es un gran acompañante para reconocer que amarse a sí mismo es el primer paso para amar al resto del mundo y para poder dar de una manera nutritiva, sin dependencia, sin esperar reconocimiento, sin reclamos, sin crear deudas, y sin manipulación.
  • El jaspe rojo nos acompaña a darnos cuenta de que cuando nos amamos y nos nutrimos, podemos compartirnos y servir desde el corazón. Cuando te nutres, cuando te das, cuando eres una prioridad para ti, tienes energía amorosa para compartir y puedes dar lo mejor de ti.
 
Puedes meditar con este cristal, respirando su energía a cada parte de ti. Ponerlo sobre el cuerpo, especialmente en el vientre, recibiendo su energía, soltándote y preguntándote: ¿qué necesito para nutrirme?, ¿que es lo que realmente necesito?, ¿cómo me estoy dando?
 
También puedes tomar agua de este cristal, dormir con el, llevarlo contigo. Experimenta su presencia en tu vida, recibe su fuerza, la fuerza de la tierra.
 
  • Haz algo especial por ti mismo.
  • Toma un tiempo libre.
  • Ponte en tu agenda diaria. Saca un tiempo para ti, para hacer algo que te guste, o para no hacer nada y simplemente ser.
  • Haz una lista de lo que te nutre a nivel físico, emocional, mental y espiritual. Comprométete con eso.
  • Cuida y dosifica tu energía. Elige en qué la pones y de que la retiras.
  • Saca un espacio del día para conectar con la tierra y sus elementos: tierra, agua, aire, fuego.
  • Reconoce tu valor, tu fuerza, tus dones, tus capacidades.
  • Toma distancia de esos lugares y personas que no te nutren, respira en ti y no olvides lo que es importante para ti.
  • Pon mucho cuidado a los pensamientos sobre ti, especialmente cuando las cosas no salen tan bien como quisieras.
  • Pide ayuda, recibe, recuerda que el universo te da siempre un sostén infinito.
 
Recuerda: si no me doy la prioridad, no me doy la importancia, y si no soy importante para mi, tampoco lo son mis sueños y la vida que quiero.
 

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